6.18.2012
Confetti Death
Why do we have love?
What is the function of love?
or what does that mean?
Hear the whole song with lyrics at www.garygo.tv or here
Black Eyed
Come in to my arms,
with blood on your clothes,
you've got a glow.
Olvido a menudo que llevo el ojo morado,
y la gente se me queda viendo,
y la gente se me queda.
Viendo como si tuviera un brillo,
que no es sino snagre acumulada sobre los pómulos,
una mancha púrpura,
ajustada apenas al borde de los ojos,
no traigo para mi mala suerte mis lentes oscuros,
preguntenme cuanto quieran,
he de responder todo excepto la verdad,
outlaw blues.
Tienes un brillo,
entre los dientes,
que hacía tanto que no les daba el sol,
entre los lentes,
que yacen rotos en alguna alcantarilla,
un brillo oscuro,
un coágulo de brillo,
un brillo de cabello sucio.
Intentas disimularlo,
con las horas de desvelo,
horas de pornografía,
de mala ortografía,
oras de temor,
oras y oras,
como si fuera la última vez,
juras que será la última vez,
juras.
6.09.2012
Silly as shit
cat like we were married.
Me gusta cuando regeso a casa y todo esta en silencio,
oscuro,
y sofía duerme sobre mi ropa sucia,
cansada de quererme ayudar a encontrar algo mejor,
cansada de traerme cucarachas muertas,
que vivas,
se esconden tras el lavamanos,
sorprendidas de cuando en cuando por la luz que abruptamente enciendo,
a altas horas de la mañana sin dejarlas dormir,
o salir al super,
es por su propio bien, me digo,
es por el bien común,
lo suficientemente irreal como para quere ayudar,
¿Puedes ayudarme?
Llevarte a esta gente,
llevartela lejos,
y si ella pudiera lo haría,
me hace saber mientras bosteza,
mis dedos se movieron solos,
con pereza,
una señorita me preguntó qué era eso de querer agarrarse a golpes por diversión,
¿qué es eso de divertirse sin agarrarse a golpes?
me llamó brivón,
todo lo contrario respondí,
yo nunca me agarro a golpes,
los golpes me agarran a mi,
ya sea que me golpeen o no me alcancen,
ella rió,
me llené de sueño y le pedi que me trajera a casa.
Los gatos no hacen preguntas,
te juzgan mientras duermes,
con un solo ojo abierto,
y no se molestan si subes demasiado el volumen,
o si no cambias nunca la canción para echarte a dormir,
o que se yo.
6.07.2012
Intervención
Me gustaría decir en mi defensa, señor juez, muchas cosas.
En primer lugar ud no existe, ya que no existen juicios orales en mio país y siendo así ud no me hesta escuchando. De ser así, de ser escrita mi defensa, dudo mucho, que si usted existe sepa leer o haya terminado la primaria, por tanto no existe. No porque tenga algo en contra de la gente que no terminó la primaria. Sino porque ud no existe le estoy diciendo. Mi abuela no terminó la primaria y ahora se esta muriendo, me lo dijo mi madre.
Dejaron ir al negro, lo dejaron regresar a casa y a mi me tienen aqui atado con sangre seca en las encías. ¿Donde estas negro? ¿No teniamos una promesa tu maldito hijo de puta? Le importó mil coños, señor juez, me engañó como a un perro hambriento frente a la carnicería, le imoprtó mil coños cómo le importo mil coños a usted.
Termine con esto de una vez, que al fin usted no existe, porque yo no se escribir, porque aunque fui a la primaria, a la iglesia y al pandemonio no aprendi sino a hacer daño, a ser siempre mala musica, a desentonar, a acpetar los juicios como si fueran mios, todos los juicios del mundo, los ultimos juicios del mundo.
Verano
Tengo amaneceres preciosos en la ventana de mi nueva habitación. Amaneceres que me hacen desear que no existas, que me hacen creer que no existes en lo absoluto. En lo absoluto yo existo a veces, cuando mis sueños se rompen, en el suelo de algún bar, cuando me despiertan porque esta prohibido. Esta prohibido ya quedarse dormido en los bares. Pronto estara prohibido asistir solo. Pronto estará prohibido asistir. Pronto todo estará prhibido. Como está prohibido todo hoy en día.
Tengo amaneceres preciosos en la ventana de mi nueva habitación. Ya te lo he dicho. Amaneceres que me hacen querer enseñarle el culo al mundo, mi culo feo. Entre botellas. Entre el tronar de mis huesos cuando se desdoblan. Entre las luces de sirenas cuando. Que ganas de ensñar mi culo feo a las sirenas. Despues del bar la vi patear a otra mujer en la barriga, despues enseñarle el culo.Cómo corazón valiente. Cómo si hubiera visto los amaneceres preciosos en mi ventana.
Tengo un colchón que me espera, un culo feo y el sueño roto. Tengo un amanecer de lo mas maravilloso, esperando, desesperado, él como yo, desesperado, por miedo a que de verdad llegue quizá, por miedo a que no tengamos miedo, quizá, que hayas dormido tanto toda la tarde y yo metido en mis libros y mis ensayos, mis quehaceres intrascendentes, metido en mis sabanas sucias, donde nadie reina sino el temblor y este aferrarse a una prosa perdida, entre botellas que esperan la primera lluvia que anuncie el verano, quizá, la estupida esperanza que quizá, llegue un día la tormenta de su verano.
6.06.2012
2117
Los palacios de Moctezuma,
te los regalo,
las invocaciones psicodelicas,
mi pájaro que canta,
Corina,
los colgantes de Babilonia,
construidos en fuego,
el ángel atado a la silla electrica,
mis caballos ebrios contra el mar,
el unicornio negro,
te lo doy,
mi primogenito,
mis códigos de guerra,
Júpiter,
la Santisima Trinidad,
los aullidos en mi cabeza,
mi grano de gas mostaza
y las montañas se moveran.
Entregame la huida,
entregate,
es todo lo que pido,
botas de cuero español,
tu palabra verde y silenciosa,
tu venida,
espuma,
las alas de poliuretano,
un harem de mujeres extranjeras,
¿quien necesita un harem de mujeres extranjeras?
tu eres mi harém de mujeres extranjeras,
algo que decir,
¿quien necesita algo que decir?
tu eres todo que decir
¿quien necesita niños?
¿quien necesita a Steve McQueen?
tu dirección,
nada en cambio,
nada es para siempre excepto los polimeros.
Esta repetición triste,
de volver a verte jamás,
cruzando el sol como un eclipse,
22.02.2008; 22:02,
2010,
esta repetición triste,
con sus putazos,
sus sueños rotos.
No te veré cruzar el sol,
con tus violines en llamas,
con tu cuerpo de Lázaro,
buscando a ciegas la tierra para enterrarse,
resistiendose a llegar a entonces,
la fecha que no se cumple,
mi falda bajo la cama,
mis aretes contra la botella,
mis manchas de lápiz labial en la oreja,
mis manchas de oreja en el láíz labial,
mi repeticón,
mi farsa,
mi plagio,
hasta entonces,
los palacios de Moctezuma.
6.05.2012
Atiborrado
6.04.2012
Siempre
es un tiempo imaginario,
donde solo yo y mi daño vive,
donde no hago daño a nadie,
a nadie quiero hacer daño,
supongo vagamente que a eso debo,
hacer lo que hago,
a creerme insignificante,
incapáz del daño,
no darme la menor impotancia,
como debería de no darseme,
ó gratitud,
caminando por la calle #6,
por favor sé felíz,
allá en los cielos del oeste,
donde aún brilla la luz,
con un brillo estupido,
como una ciudad construida con botellas,
y el amanecer engreido
colandose entre ellas,
desde el colchón de la sala,
del lugar en el que vivo.
5.31.2012
Patético
increible,
corriendo,
como sangre,
contento,
como pasillo de hospital,
en los años del desenfreno,
de la ira pura,
de la ira puta,
la ciudad de Dios,
la ciudad del refugio,
persiguiendo la oscuridad,
rascandome,
eperando que se muestre jamás,
que se calme jamás y para siempre,
este puto infierno,
que se sostiene en la nada,
y en la nada va ir a dar,
deletreando,
por dinero,
por lo que sea,
no quiero verlo jamás,
no quiero verlo correr,
el reloj en la pared,
el lodo a sus pies,
el dolor de la felicidad del día de hoy,
la mugre de los pies,
perfumados,
con lágrimas,
de cuando no sabíamos andar,
ahora somos grandes,
y podría matarte si quisiera,
y quisiera matarte si pudiera,
si hoy no fueran todos los días,
al infierno yo,
con mis chunches,
y mis cantos sin folclór,
mis cantos para Alicia,
mientras su respiración se desespera en su pecho desnudo,
nadie sospecha que de cuando en cuando puedo verla,
nadie sospecha de mi astucia,
mi estupida astucia,
que quisiera arrancarme como pellejo viejo,
porque no tiene sentido,
ni misericordia,
¡desaparece!
desaparece de una maldita vez,
te lo pido,
lo haría de rodillas si tuviera,
si no fuera esta silla de bejuco,
si no fuera este silencio que te caga,
sin que te des cuenta,
observando,
esperando,
escalera,
reversa,
acento,
mercy.
Ten misericordia,
ten misericordia sobre mi,
no por lo que yo pueda sentir,
por la culpa que puede eventualmente causarte,
por las noches que pueden a veces mis palabras no dejarte dormir,
por el calabozo,
por las luces encedidas,
de antemano,
mis disculpas y mis ruegos,
mis muerdagos,
mis ruiseñores,
misericordias,
implorando,
implotando,
sin que en momento alguno te des cuenta,
rindas,
no te rindas,
anda y ve,
al jardin repleto con rosas,
es todo para ti,
son cada pasto un milagro,
son todos para ti,
hechos de oro,
como si a mi me importara,
como a ti el precio de mis ruegos,
el empujón contra mis rodillas,
mis tripas contra la pared,
y en el medio misericordia,
misericordia sobre mi.
Yo a veces sé querer.
Alguien a menudo se burla de mi.
Que me recuesten de una puta vez.
5.30.2012
My modo de vivir
el único que conozco,
el que no puedo dejar ir,
el que retiembla cuando llueve en mi corazón,
en ciclos,
no comparto mis lágrimas,
son solo mias,
como mi estupidéz,
como mi soledad,
como la canción que canta en ecos mis huecos,
¿Como puedes irte amor mio?
¿Cómo puedes, sabiendo por lo que estoy pasando?
Me lleva lejos,
me avienta,
lejos,
me separa,
lejos,
tu risa castrante,
cómo el sonido de los huevos cociendose,
en una olla de historias sucias,
de alguien mas listo que yo,
de alguien cuya mordida es mas larga,
cuya venganza es más dulce,
alguien más astuto,
más fácil,
de hablar,
de escuchar,
de aleccionar,
de hacerle un pay,
de matarle a pedazos,
de que caiga hecho trizas,
de que sin darse cuenta no se de cuenta,
del gusto a veces inconsciente por las escaleras.
Este levantamiento inútil me causa nauseas,
uno se desacostumbra,
más cuando nunca terminó de acostumbrarse,
más cuando nunca,
mascando los pedazos de carne ya mordida,
con el sabor a sal y besos de otras cosas,
besos del vientre,
besos de pan,
versos de,
perdón señor cucaracha,
perdón que le haya matado,
pero su puta existencia me da asco,
me da miedo,
me lastima,
me aburre,
me da hastío,
perdón que le quite su vida,
perdón que la mia importe mas,
porque soy más grande,
más importante,
porque a mi me alcanza para cerveza,
y eso mantiene ese mundo,
mi miedo y mi cerveza,
usted,
por el otro lado,
por el otro lado usted no sabe voltearse por el otro lado,
y patalea,
estupida,
indefensa,
vulnerable ante mi chancla,
frente la grasa de mis manos,
golpeandose contra mi teclado,
acariciandome,
sin saber que es mi comida de mañana.
Mañana,
conoceran nuestro amor,
le digo,
mañana,
cuando me vean lamiendo mi teclado.
5.25.2012
Alguien que crea
que solo Dios sabe,
sin querer,
queriendo,
la rebaba de la primera luz del día,
deteniendose hiriente,
el tacto de la coincidencia,
que es la busqueda,
de la nausea,
de la coincidencia,
¿donde estabas la noche en que morían mis sueños?
donde sino en ningun lugar,
llendo a través.
coloreando,
¡a platicar al parque!
¿que soy sino ruido?
amar es cagarse de la risa,
me repito,
merre,
importa un.
Que no se,
que alguien me crea,
que alguien me cree,
que aguien me cría,
que alguien me perdona,
haciendo una cruz en la boca,
con sus palabras que me sirven,
con sus puños llenos de nieve,
o eso me hace creer,
o eso me hace sangrar,
o eso me hace comer,
o eso me hace tragar.
5.23.2012
Las historia más aburrida jamás contada
Ignorar todo por completo y repetir.
Callar. Beber, callar.
Ignorar hasta llamar la atención.
Callar. Beber sin ritmo.
Ignorar el rojo de la piel tras el sudor, la comezón.
Beber de un trago. Callar.
Pretender al borde del descaro.
Despues callar.
Hacer las peores cosas,
hacer que parezcan buenas.
Despues callar.
Ignorar, robar uno que otro verbo.
Despues beber.
Ignorar la risa absurda, la pregunta idiota.
Callar. Beber, callar.
Con severidad, ignorancia, disciplina.
Ignorar.
(No mirar a los ojos)
Callar.
(Mirar a los ojos)
Beber, callar.
(No mirar)
5.22.2012
Dejalo llover
atada a una cruz maleada por mi padre y sus pecados,
una bruja misericordiosa entrando por el brillo de mi ojos,
mientras me escondo un rato,
hasta que pase la temporada,
pasen años,
rios de tinta,
rios de sangre,
rios de orina,
rios de verdad,
dejando el miedo a morir diente por diente,
tontería por tontería,
y halla siempre la manera de decir la verdad,
sin dejar de mentir,
encontrar el refugio en la carrera,
perder el interés en el lugar al que ibamos,
refugio entre los pasos apresurados,
apretados,
con los huesos crujiendo,
o receta secreta,
receta segrega,
sangre, sudor y pus.
Esta ciudad es mierda,
esta ciudad soy yo.
Por favor perdoneme,
las cosas imposibles de decir,
si alguna vez he sido grosero,
pero cualquier tonto podría decirte,
pobrecilla señorita,
con su mano llena de nieve,
pobrecilla señorita,
no tiene manera de saber.
Por encima de estos miedos congelados,
por debajo de esta carne sucia y rota,
y arreglada torpemente,
por detrás el cuero abierto,
y sus manos extendiendo la comida,
como espinas,
o palabras que torpes todas van al cielo,
y los angeles comen de ellas,
como comen de lo que queda a veces de mi,
trae la lluvia,
trae la guerra,
no tengo mas a donde ir,
así que traelo aqui,
el infierno,
¿a donde más hemos de ir sino a ningun lado ahora?
al fondo del mar,
dejalo llover.
Felíz el día que Jesús lavó mis lágrimas,
oh,
felíz el día.
Me enseñó como caminar día con día,
noche y día.
Oh felíz el día.
5.18.2012
No deseado
días en los que encuentro correos que dicen
"Why wait? Have an affair with a cheating wife, today."
de alguien llamado "marriedbutlonely.com".
5.17.2012
Las Uñas
sin prueba alguna.
De entre mis pies helados cae el polvo maloliente,
con su aroma a refirgerador de abuela,
del que cuelgan los calendarios de mil novescientos,
con una foto del equipo de futbol local de ese tiempo,
el rebaño sagrado,
En aquel refirgerador podía caber todo,
para toda la eternidad,
pudriendose,
y luego echado toda en un platón
acompalado de tortillas,
y llevado al hocico de manera obligatoria,
el ano del mundo entre tus fauces por evitar el castigo,
o peor,
por alguna lástima petulante.
Algún día habrá que llevarle flores,
flores hediondas a queso viejo y tortillas moradas,
clamando misreicordia,
misericordia sobre mi,
sobre mis pies,
que son el espectaculo mas horrendo que hayas visto,
con su nueva ornamenta de uñas amarillas,
de venas hinchadas,
de cicatrices desdobladas,
prietas,
coloradas,
de cargar las piernas gordas,
la cabeza torcida,
la columna cogida,
el perdón sin culpa,
que pesa más que el pene de una morsa,
que las tetas de la prosa.
Lo van a recostar un día,
al refri ese,
yo lo voy a enterrar,
le voy a brincar encima,
llamaré a mi madre mientras lo hago,
para echarme a reir nada más,
para echarla a reir a ella también,
maldito seas, le voy a gritar,
no veo porque no,
voy a buscar al vendedor que a algun imbecil logró venderlo,
lo voy a ahogar a golpes,
lo voy a ahogar a rezos,
mientras la tierra cae en pedazos sobre su cara,
enterrada,
con el ruido de la telenovela sonando en el auricular,
mientras la pala se echa a llorar con las orejas calientes,
mientras la policía me lleve con ellos,
desposado,
recostado,
y van a preguntar,
los estoy escuchando ahora,
cómo los voy a escuchar mañana,
¿donde está?
recostado,
voy a poder contestar con los pies echos polvo,
fétido.
5.15.2012
Corto
mientras ama sin remedio,
yo odio mis tripas,
mientras gato sin remedio.
Gato.
Ya deberiamos estar dormidos,
tu suspirando su nombre,
yo matando dragones en sueños,
cómo hacen los choferes de camión,
llenos de decepción y de lujuria,
Me lavo la boca con azucar y explicaciones,
me tallo los ojos entre rezos,
¿donde estabas?
¿quien esta ahí?
rezos,
me comieron la prosa los ratones.
¡Levantate!
fin de semana,
en todo tu esplendor,
con tus ojos cubiertos y tus jardines,
tus besos a punto de estallar,
de ser desactivados justo a tiempo,
llevate nuestro olvido que nos mantiene muertos,
sonriendo,
tristes,
bailando el waltz.
¿No tienes tu que ir a trabajar mañana?
No, no,
prometo que estare muerto,
como el sentido del humor de los entierros,
y estare contento,
como los pasillos en los hospitales,
o las hierbas en los cementerios,
esperando,
ojo por ojo,
siempre esperando,
cómo canasta de mimbre,
como si supiera lo que es,
como la verdad,
diente por diente,
como pianos negros.
5.08.2012
Mi tigre. Mi corazón.
solo,
como bloody Mary.
El ultimo lagartijo en el universo,
piensa que todo va a estar bien,
porque no cree en levantarse cada mañana,
o en los milagros,
cree que puede ir a cualquier lado,
incluso a las estrellas que se esconden bajo los puentes,
no cree su corazón tembloroso,
o su cola que vuelve a crecer.
Como nube,
sangrando,
cómo lonely Mary
porque se vuelve vieja,
porque crece,
porque madura,
y eso la pone triste como el cielo,
y entiende,
entiende y calla,
pero es tan dificil, piensa,
y se promete que pronto volvera a ser feliz.
El ultimo lagartijo en el universo
perdón por llegar tarde,
pide,
dispuesto a pelear la buena pelea,
piensa en su madre decepcionada,
y en las tijeras que usa para cortarse las uñas de los pies,
piensa en los musculos en sus pies,
en sus venas gordas,
en la mugre que las cubre,
y en eso cree,
a eso se aferra,
mientras se arranca la cola a mordidas.
Como sangre,
nublando,
como Mary, the bloody one,
cantando desde el fondo del tren,
huyendo de las estaciones,
la agrura de las montañas,
el mal aliento del viento,
persiguiendo el olor del papel,
la nube,
la gris,
se escurre desde sus labios abiertos,
debe haber algo en los vientos del verano,
se jura y echa a reir,
dibujada,
nada mas de ver a la ramas pelear.
5.06.2012
De pie en el limite del cielo
A veces me pongo triste, cuando el perro del vecino no me ladra si paso frente a su cochera, con el hocico lleno de odio. Podría, un buen día de estos, una noche, matarme, si él quisiera.
Entre las hojas de un ficus una familia de gusanos se reune disponiendose a comer. Tras bendecir las hojas que han recibido sin merecer se alimentan uno por uno. Papá gusano ha sido un buen padre para con sus hijos. Mamá gusano le espera todos los días desde su grieta en el tronco deseosa de hacerlo felíz. Gusanito y Gusanita son buenos hijos para con sus padres, argadecidos y respetuosos. Llegaba desde lejos el murmullo de los niños de una escuela primaria, de sus inentedibles estupideces, junto con ello la voz deprimida y deprimente de una mujer hablando por un microfono.
La luz del sol arriba en el cielo les impedía ver la araña que unas ramas mas arriba se estaba de pie, inmovil. Cuando menos lo supó Papá gusano estaba atado colgando de una rama deseando dejar su cuerpo atras. A Mamá gusano la ató contra la hoja de la que comía y la violó golpeandola en su cara de gusano de cuando en cuando, mientras se quitaba con las otras patas a los niños gusano que intentaban ridiculamente pelear con la araña que era tres o cuatro veces mas grande que ellos. Corran! gritaba Mamá gusano entre lagrimas. Los niños gusanos se echaron a andar tras un rato. No habían llegado absolutamente nada lejos cuando la araña los tomo por detras y golpeó tanto como le fue posible con todos sus puños, los ató el uno contra el otro y los llevo hasta donde su madre. Ahí les platicó las historias de cuando su madre era una prostituta y las cosas que había hecho con detalle. Mamá les dijo que pronto estarían todos en el cielo de los gusanos. Araña se aseguró que Papá gusano observara con detalle como morían uno a uno. Se acercó hasta él al punto de besarlo. Le contó que el no iba a morir, muy por el contrario su existencia y su muerte cobrarían finalmente sentido, sirviendo de ejemplo para otros gusanos de cómo no deberían de andar merodeando por ahí comiendose las hojas de los arboles robadas. Despues estiró la telaraña de la que colgaba Papá gusano hasta que estuvo a menos de dos metros del suelo, quitandole todas las ganas de seguir viviendo, ahí, colgado, incapáz de si quiera arrancarse la vida. Impotente. Desesperado. Arrojado. Contando segundo con segundo.
Papá araña regresó a la hoja y tomo a los tres gusanos muertos y los llevó a casa. Mamá araña le esperaba en la esquina de la telaraña deseando hacerlo felíz. Papá araña se quito su uniforme del trabajo mientras Niño araña llevaba los gusanos a la cocina donde Mamá araña preparaba un dry martini. Niño araña y Niña araña son buenos hijos para con sus padres, agradecidos y respetuosos. La familia araña se reune disponiendose a comer.
Fue justo en ese momento cuando sudando ligera y desagradablemente pasé yo por ahí. Vi un gusano colgando a la altura de mi cabeza y al perro del vecino que no se echó a ladrar nada mas de verme. Caminé hasta mi casa no deseando otra cosa que comer y echarme a dormir, esperando no recurrir en mis pesadillas con conejos.
5.05.2012
Cosas que estan completas, cosas que estan inconclusas
4.26.2012
Olor a carne quemada II
Recibí un mensaje. ¿Puedo dormir en tu casa esta noche? Contesté que sí, sin saber lo que pasaba. Pregunté. -Necesito no dormir en mi casa. Problemas. Michoacan. La Familia. Balazos. Paranoía. Si. Nos dimos la información necesaria. Él para que yo supiera que estaba preocupado, yo la para que él creyera que yo no.
Nos encontrariamos al terminar mi clase. 20.30 hrs. Salí 15 minutos mas temprano. No había nadie en los pasillos. Hey, has visto a M? pregunte a la señorita argentina que cruzaba de un edificio a otro. -Ese chavón que se joda.- respondió. Escuché a alguien hablar de los animales muriendo en el bosque quemados mientras caminaba por detrás de mi. Hazme un favor quieres? Si lo ves dile que me fui a mi casa, lo estuve esperando y fui a mi casa. Creo que esta en problemas. Ella dijo que lo haría solo porque lo pedía yo.
Caminé con desitno a la parada del bus. La gente seguía hablando del incendio. Los brigadistas. Había que llevarles algo. -¡Unos bisteces!.- Aprovechamos hacemos una carne asada, llevamos unas cervezas, unos bomobones para el anochecer y una guitarreada. Guitarreada es de esas palabras que no soporto. Por Dios.
Sonó mi telefono. Era M. Nos encontramos por fin en una calle por ahí cerca. Me contó el lio en el que se había metido. Sus miedos eran jsutificados. Me pidio que lo acompañara a su casa. Solo tomaría una mochila con unos documentos y nos iriamos a mi casa. Pasaría un par de noches y despues migraría a otro lado.Cuando estabamos a un par de metros de su puerta me pidio que lo esperara ahí. Lo esperé.
Pasó un rato largo hasta que regresó. ¿Sabes que güero? Me voy a quedar. No era agradable escuchar eso, pero no era desagradable tampoco. J y aquellos que viven con él le han pedido que no se vaya, que no les deje. M ha decidido quedarse, enfrentar aquello que quizá es nada, sino puro miedo, pero ¿cuando dejó el miedo de ser eso que mueve al mundo?
Te acompaño a la esquina.- dijo. Cruzamos varias esquinas, yo aún tenía muchas preguntas que el seguía respondiendo. Llegamos a unos tacos. Yo pedí dos. El me vio comerlos. Lo acompañé dos esquinas más de regreso. El humo invadía la ciudad y cada auto parecía hostil, parecía el fin. Yo tenía algo de miedo de verle así.
Nos despedimos. Tomaríamos unas cervezas al día siguiente, si él quería. Yo caminé hacia el tren pensando que esa sería quizá la ultima vez que lo viera y me sentí mal por pensar eso. Despues me sentí bien por sentirme mal por pensar eso. Y así al infinito. Despues pensé en el infinito hasta terminar abordo del tren.
Nada me hacía sentir muy bien. Las calles estaban invadidas por la niebla y sus fantasmas. La gente parecía toda igual. La gente era toda igual, animales muriendo en el bosque. Carne asada. Intentaba concentrarme de cuando en cuando en un par de tetas y no funcionaba si quiera eso. Llegamos a la estación juarez. Montón de gente salió. Montón de gente entró. Entonces por fin entró una señorita. Era facíl de creer. Un rostro detestable como el de un niño. Enfadoso. Su cabello desaliñado. Su blusa color aqua, horrendo. Entonces me concentré en ella que no notaba si quiera mi presencia. Me perturbaba. La quise por ese instante. Tenía los ojos bien clavados en un joven de cabello largo, lasio, vistiendo una playera de resaca inevitablemente me recordaba al personaje de Jody en Shameless. Los imaginé haciendo el amor entre flores. Pobre de mi.
Bajé del tren en una estación cuyas escaleras van a dar de bruces con la calle de mi casa. Todavía sentía ahí esa mezcla de miedo, humo y depresión. Caminé atento a todo hasta confundir a alguien que creí que conocía. Alguien a quien detesto. Quería odiarlo de cerca asi que apresuré el paso. La luz se puso roja en la avenida. Me puse a su lado. No era quien yo creía sino el cajero que me había regañado una noche anterior. Me miró. Yo supuse que estaba por empezar su turno. La luz cambió a verde y crucé la calle.
Llegué a casa. El gato tenía hambre. Puse en el plato la mitad de lo que quedaba de comida, la otra mitad se la daría al día siguiente en la mañana. Pensé que su hambre se debía al olor de ave quemada que nos envolvía a ella y a mi. Me sentí hambriento. Bebimos el gato y yo aquel humo hasta caer dormidos, para olvidar el hambre y nada más. El mal olor y nada mas. Cosas por hacer mañana: Comprar desodorante, comprar talco.
Nick Cave cantaba desde su alcoba.
All things move toward to their end,
on that you can be sure.
4.25.2012
Olor a carne quemada I
En el aire se percibía el olor de la carne quemada. El bosque ardía. En el vaso de café el whisky se calentaba mientras el humo se colaba en mis ojos. El bosque ardía a kilometros de ahí.
Caminé ligeramente torpe hasta el super mercado, no era tan tarde, y si lo era no lo sabía.
Pude ver mi reflejo en los espejos del ATM. Deseé que fueran mentira. Observe el saldo en la tarjeta lo suficiente como para salir corriendo. Deseé que fuera mentira. Acto seguido regresé por la tarjeta.
Fui hasta la sección de panadería, tomé dos empanadas de atún. Me dirigí a la respectiva caja. Habiamos varios esperando a la persona encargada que atendíera. Para cuando terminé de comer la primera empanada algunos ya se habían marchado. Incluso un empleado del supermercado, con su chalequito verde y todo, me vio comer deliberadamente de un pan que no había pagado.
Pensé que el gato debía estar hambriento. Compré agua mineral pues quedaban un par de sorbos de whisky.
-No habías venido aqui de noche? La panadería se paga en caja normal. me dijo el empleado homosexual del turno nocturno
-No respondí, digo, si, pero nunca vengo a cenar. Cuando vengo, vengo demasiado ebrio y a comprar alcohol. no lo encontró simpatico ni poquito. Ni yo.
El muchacho no debía estar tan furioso. Era lunes, lo que significa que los fines de semana tiene el turno de día para de noche gastarse su salario ridiculo como hacemos todos.
Hay quienes lo tienen peor le dije.
Pagué el agua mineral.
Salí.
A dos cuadras, ya muy contento de no haber pagado por mi cena fría recordé haber dejado mi mochila en los lockers del mercado. Me detuve.
Son unos de esos lockers tan de moda ahora que uno pone una moneda y deja sus cosas dentro, despues inserta la llave y regersan ambas, cosas y dinero. Recordé tambien como una señora de cerca de 70 años no podía creer que yo no entendiera ese sistema, yo no podía creer lo feliz que la hacía, y la dejaba continuar, fascinado. Le di un par de monedas. No vayas a dejar ahí tu dinero, repetía, te lo regresa! El dinero!
Di media vuelta. Regresé. Tomé la mochila con la botella de whisky. Me dirigí a mi casa. El telefono sonó en el camino. Recordé que no había comprado comida para el gato, que se joda pensé. Que se joda él pensó el gato. Tantos planes.
Seguí despierto hasta las 3 a.m. En mi cabeza yo seguía caminando entre el humo y el olor a carne quemada, fumando, con mi vaso de café hasta el tope de whisky, dando ligeros tumbos, segun yo imperceptibles, hasta despertarme para decir Que tienes todo echo un cagadero! y dormir hasta no recordar nada. Que de nada sirve.
4.24.2012
Mientras duermen los leones
que no tengo si quiera,
apretando mis labios contra su nombre,
que no existe si quiera
terminada,
si quiera,
como vestido de noche,
como copa y telefono,
caja de cigarros y gramatica,
bien escrita una oración,
la Biblia que nadie cree que sostengo entre mis manos,
un vuelo de Paris a Chicago,
las lineas de una prosa que soy incapáz de poner toda junta,
de vecinos, te juro madre los odio
de padres de familia, te juro padre los odio,
de levantar los brazos al cielo y gritar aleluya!
de querer contar algo que te crece en la garganta cuando estas crudo
que va y que viene,
bizcoso,
y no sabroso,
haciendote creer que es parte tuya hasta que visitas el doctor,
te pide que dejes de recordar,
que dejes de vivir en tu cama,
que dejes de fantasear con tu enfermera,
con su enfermedad,
que es tu enfermedad,
que eres un cerdo,
que vales verga,
con tu culpa,
los cables,
los alambres,
de un templo,
un paraiso,
y todo terminado,
desde tus uñas,
de tus dedos que no son para nada tuyos,
todos tuyos,
lesbianos,
tras las bellezas de nuestra pequeña,
estupida,
pero pequeña gran ciudad,
mis terapias,
de gitano,
de criminal,
de noctambulo,
del norte al sur,
mientras mis premoniciones,
mis visiones para nada mezquinas,
van a dar de bruces en tus parpados,
y ¿como pues os he ofendido?
desdobla tus brazos tiernos a mi alrededor,
a mi,
roedor,
que soy complot,
nada hombre que fui una vez,
nada sed,
sospecha pura,
enemigo y destino,
¿como pues os he ofendido?
dobla tus brazos tiernos a mi alrededor,
mientras duermen los leones.
4.19.2012
Dos al hilo
ni uno solo,
de todos esos que Dios ha contado.
Y es que alguna vez ella existio,
entre mis armas,
entre mis brazos,
y hoy la vi nuevamente,
con su nuevo novio,
y es ridiculo,
si hacían años,
pero esta vez ella me vio a mi,
yo la vi que me observaba,
pero ella no me vio a mi,
observandola,
con su nuevo novio,
todo,
ignorandola,
ella hizo como que no me vio,
yo hice exactamente lo contrario,
que al final fue lo mismo.
Y es que repito,
ayer la vi,
y es esto todo tan raro,
no por lo que pueda significar,
sino por todo lo que ya no significa,
y nunca significó,
por esta o aquella cosa,
lo chistoso es, creo yo,
la gracia que causa en mi que por fin alguien lo haya entendido,la importancia de ignorar,
de pretender,
de los cerezos y las calles,
de las naves que arden como ruiseñores,
entre las cortinas,
observando sin observar.
No es que importe si quiera,
me gusta pensar,
es solo este ejercicio que repito,
este impuesto,
que espero adolescentemente que alguien le ponga un fin,
con vandalismo,
o bandalismo,
o vanalismo,
aqui,
donde vengo a morir,
a morar,
amor,
a,
de donde todo residuo es bueno,
porque es mejor que la nada,
porque si en realidad existe un reino,
venga a nos,
antes que los días regresen como infiernos,
como besos o libros,
y otra vez la carcajada,
y es que mas de una vez hice daño,
ella dice,
como dicen muchos,
y muchos son mas que yo,
todo el derecho de la sangre,
todo el derecho de la mano,
todo el derecho de los labios,
sin dios en el cielo,
sin demonio bajo el mar.
Es este egoismo,
de querer,
sin entender otra manera que la mía,
que alguna vez fue vuestra,
alguna vez fue muestra,
maestra,
y hoy es solo eso,
lo que ese día jamás significó.
Sin nombre,
como la fé,
como la sed,
como el pavor,
del mundo a la oscuridad,
de ella a la eternidad,
de verla desaparecer,
según yo,
para siempre,
y verla aparecer de repente,
gente entre gente,
para hacerme reclamos,
porque de alguna manera me importa,
como importan los zancudos cuando se estrellan entre mi carne,
que es tu carne,
pero que es a mi a quien no dejan dormir
por mis sabanas sucias supongo,
por mis estrellas muertas,
que un día brillaron,
por las maravillas que un día dijo alguien,
que creías que era yo,
pero hacía años luz que había muerto,
como el recuerdo laconico,
cuando jodimos el sol,
y no tuve mas que poner la otra mejilla,
para que no preguntaras, donde estaba aquel niño,
para que no preguntaras, donde iremos ahora sino a ningun lado,
y no tuve mas que tu mirada sobre hombros,
mis musculos torciendose uno a uno,
en lo que despues fue una risa torcida,
idiota,
despierta,
un violin,
una marimba,
un carnaval.
Aqui esta,
me repetía,
Antoneo,
el borrador que te prometiste,
el que sería diariamente,
y si diariamente haz de encontrarla,
no habrás,
jurame,
diariamente escribir de aquello.
De cualquier forma,
al 99.99999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999989 %
le importa un pito cuan negro es su cabello.
4.18.2012
Proselitismo
no tocarle si quiera,
recibir una descarga electrica,
lloriqueos de gato,
tus pechos de catedral,
de expiación.
Hoy la vi,
tomada de la mano de su nuevo novio,
que no es un imbecil,
no tenía memoria yo,
como los niños en la escuela cuando no son amigos,
jugando a las escondidas en la obra gris de un condominio para familias de clase media alta,
donde les queda cerca el cole.
Un beso en la palma de la mano,
el miedo a que esto continue para siempre,
en ropa interior,
en la oscuridad,
para sentirte mucho,
mucho,
mejor,
como una estrella muerta ante la cual se pide un deseo,
moviendose como la vida,
coqueta,
frágil,
salvaje,
como el cansancio o la carcajada,
la ceniza que se vuelve carne,
diversión,
el ejercicio de mantenerte los dedos,
los oídos,
todos rotos,
como terapia,
como tilapia,
como pescados con el hocico abierto,
hoy me dedique a gritarle a los proselitistas políticos que se pusieran a trabajar,
desde los autobuses.
4.14.2012
Lluvia Caliente
Yo era un muchacho con resaca en la barra de un puesto de tacos. El sol por encima de mi se balanceaba absurdo. Del otro lado del puesto un niño me hacía de comer. Su madre platicaba por telefono escandalosamente.
-¿Algo de tomar?
-¿De que es el agua?
-Horchata
-Un agua.
Su madre debe colgar la llamada para servirme mi agua, ha sido avisada.
-Ahorita me marcas. ¡Pero ME MARCAS EH!- repitió gritando. Colgó. Se secretearon entre ellos.
-AAAH Un agua de horchata. ¡Te entendí una brocha!- Se echó a reir.
Yo seguía esperando mi comida y mi agua.
-¿Frijolitos?
-Unos pocos, porfavor.
-¿Poquitos?
-Si, poquitos.
-¿Cebollita asada?
-Poquita, muy poquita. ¿Tienes chiles güeros?
-Si
-Chiles güeros le puedes poner, porfavor.
-Unos chilitos como no.
Un hombre gordo se acercó violentamente a él y lo golpeo con un trapo usandolo como un latigo. Estuvo a punto de dejar mi comida para ir a recuperar su honor, pero se contuvo. Yo lo hubiera entendido.
-¿Frijolitos? Me preguntó de nuevo
-Poquitos, si. Porfavor.
Me entregó mis tacos, con muchos frijoles y ningun chile güero e inmediatamente se metio a la casa siguiendo los pasos del gordo violento que lo había golpeado. Agregé guacamole, limón y sal. Me dispuse a alimentarme. Casi inmediatamente salio el chico como alma que se la lleva el piano, detras de él, el gordo. ¡Ponganse en paz! gritó la señora. Los dos se echaron a reir adoloridos. Comenzaron a decirse de cosas entre carcajadas los dos, cosas que obviamente no recuerdo, y no puse atención en lo absoluto. La mujer quiso participar diciendo "¡Cómo Heidi edá!" pero fue de esas veces que untercero dice algo en una conversación de dos y solo genera una especie de delay y no es tomado en cuenta realmente. Sin embargo aquella señora estaba segura que su comentario debía ser chistoso así que insistió un par de segundos despues "¡CÓMO HEIDI EDA!"... despues de eso no se que pasó. Calle abajo observé iracunda a la mujer más espectacular que jamás haya pisado los restos mortales de un rinoceronte.
Ella era un mar encabronado.
Dios sabe que lo era. Su paso era firme, antisocial, su ceño fruncido hacía que pareceiera que tenía una sola ceja, sus ojos eran el infierno, llevaba un vestido verde, verde del mar profundo que es mas bien negro, pero verde, como los carritos del super, verde hermoso como algunos libros, como las botellas de vino. Su cabello negro que le caía por los hombros, sus piernas que eran un darse golpes contra la plancha caliente dejando el pellejo ahí. Mi caldo de frijoles mezcladocon guacamole resbalaba de entre mis dedos hasta el plato y bien podía estar juntandose la formula quimica para curar el cancer, me importaba una maldita banana. Ella caminaba en dirección a mi casa. Pense una y mil cosas, probabilidades, cálculos, pense inclluso en seguirla, saber a donde iba, qué hacía ahí. Entre los albañiles, un mar encabronado. Con sus pechos cayendo libres y perfectos, encajando en el vestido, causandole dolor a mi higado, liberados del sosten su piel blanca se rozaba contra el verde de aquel verde tan encabronadamente verde. Blanco. Y rojo. ¿Cual es tu historia? ¿Como te llamas? Te llamas Sonia, por favor llamate Sonia o Rebeca, o Leonora. Pero llamate. Llamame. No seas un rumor como todas, no seas una historia, se un taco o un rabano. Ayudame.
Mis tacos se habían terminado. Los había terminado yo. Una mesa había llegado. Otra mesa se había ido. Pagué. La señora había seguido gritando estupideces que no pude sino evitar entender. Debía ir al banco. No fui debía regresar en dirección a mi casa y ver si por ahi se escuchaba la violencia del oceano chingandose unas tortas, unos mariscos, lo que fuera. Quizá estaría en el mercado, me la imagine haciendo el amor metiendo sus manos en la masa de la tortillería, tirando un canasto de toronjas, con su vestido verde levantado, escuchando el show de la mañana en la televisión. Entre en el mercado, mi gato necesitaba comida. No la vi, no estaba ahi. Compre un jugo de arandano en lugar de comida para el gato,. Tenía algo de vodka de la noche anterior. Metí la llave en la cerradura, mire a los dos lados como enseñan las madres antes de cruzar la calle, mire que no miraba, que ella no estaba. Entré a la casa. A la señora de los tacos nunca le volvieron a marcar.
4.09.2012
Escuchando Cuevas
people just ain't no good.
Quisiera que existieras mas,
como el fin del mundo,
como el amor que siento aveces,
cuando las tripas se me escurren por todas las paredes,
y se me estropean los acentos,
para encontrarle, no se,
sentido,
brazos,
calles,
y volverme sumiso a ellas,
entregarme como oscuridad a los cirios,
a tus creencias estupidas y arrogantes,
y que el mundo se dedique a sus guerras,
vestidos de novias,
blancos como el vomito,
como el dolor en el vientre,
como esperando que la vida,
toda,
se caiga en pedazos,
luego,
despues,
cuando de sobrio,
las cosas pierden sentido,
o lo adquieren de verdad,
pero a ti la verdad te importa un pepino,
como la politica o la bomba,
y si no?
Si no las entrevistas,
los cabellos contados en tu cabeza,
y la noche que espera con su pavor a la luz,
con su sueño aterrador al que te niegas,
y te preguntas,
y le preguntas,
y me preguntas,
yo que no hago otra cosa que continuar con este viejo rito,
de encender candiles,
como puentes.
Como naves,
sigo encendiendo candiles.
3.30.2012
3.14.2012
3.12.2012
3.12.1922. Jack Kerouac
Sonrie a todo,
todo el tiempo,
con las encías al aire,
colmillos a la soledad,
a la falta de un pecho donde caer muerto,
en el camino,
escondiendo a toda costa eso que eres,
tras es el cuero,
esa mala cara,
el pajaro azul,
que no vuela a ningun lado.
No sentir sino con los torpes dedos,
y nada más,
que todo llega a su fin.
El rechazo tu médico,
tu amigo,
el mejor,
el único,
y aquello que est listo para aceptarte que sea solamente la muerte,
tu muerte,
a falta de lo inmediato.
Cada paso un acto de desesperación,
un trago de vino barato,
el pensamiento de que tu tiempo ha pasado,
ya,
que estas muerto,
en abundancia,
y lo que es peor,
que estes vivo,
como un ángel desolado,
por encima del agua,
de costa a costa.
Camina como si no tuvieras cuerpo cuando cruzas la habitación,.
Di hola cuando contestes el teléfono.
Di que no tienes un centavo cuando no tengas uno solo.
Di lo menos que puedas.
No digas nada.
Comprometete.
Se arbitrario.
Lee cada palabra como si fuera la última,
como una mujer,
o la muerte.
Todas tus pesadilla en orden,
saltan de roca en roca,
las piernas rotas,
la luz debajo de tus botas,
a la imposibilidad de caer una montaña entera.
Vuelvete incapaz de comunicar,
incluso a tus mejores amigos,
la pesadéz,
la ezquisofrenia,
mientras se desvanece la arena alla abajo,
en tranquilidad.
Gasta un dinero como un niño,
hasta que vuelva tu madre a buscarte.
Bebe hasta caer dormido,
hasta que la gente se preocupe por ti,
y te arropen,
y te besen.
No te intereses en la conversación,
interesate en hablar.
Mantente molesto, perturbador,
interesante.
Piensa en el paraiso todo l oque puedas.
Alejate de las ciudades.
Vive hasta que hayas tenido suficiente de la vida.
Manten tus manos trágicas,
inconsolables,
ocupadas,
hasta que se vuelvan tu orgullo,
tu honor,
tu miedo.
La noche bendice la tierra,.
2.15.2012
1.13.2012
Donde vuela mi ave azul
and we sleep together like
that
with our
secret pact
and it’s nice enough to
make a man
weep...
1.10.2012
Arremolinos
como arañas que se arremolan en los rincones de los baños,
o se arremolinan?
se hacen bolas,
nos hacemos,
hablo por mi,
y por mi madre,
miedo.
Cómo arañas que se arremuelen por dentro en los rincones de los baños,
mirando el cúmulo de pelos púbicos alla en el suelo,
junto a los calamares que se dibujan en los azulejos,
miedo,
a la buena fortuna, que es la peor de las fortunas,
a no recordar nada, que es lo que querías,
de beber tu vida hasta el otro lado,
miedo.
Cómo arañas que se arremolinan en los rincones de los baños,
observando la forma de ciertas manchas en las puertas,
preguntando de qué parte de tu cuerpo habrá salido eso amarillo,
que es asqueroso.
A las preguntas incomodas,
a las respuestas sinceras,
miedo.
Cómo arañas que se arremueren en los rincones de los baños,
observando desde ahí las señoritas que vomitan entre semana,
los jovenes que orinan balancenadose torpemente.
A los ojos cristalinos,
a los ojos rojos,
miedo.
Cómo arañas que se arrejuntan solas en los rincones de los baños,
esperando con ansias que se termine de una puta vez el agua caliente.
10.26.2011
10.05.2011
De Entre los Dedos de Hellen. Revisitado
" And sometimes when the night is slow,
The wretched and the meek,
We gather up our hearts and go,
A Thousand Kisses Deep."
-Interesante.- dijo ella apretando los ojos, observando un cuadro.
-La honestidad es una incomodidad eventual.- dijo él arqueando las cejas.
-¿Me odias?-
-Eventualmente.-
-Bien. Siguiente.-
-No sé dónde encuentras lo interesante.-
Dios creó un montón de cosas en el universo. Se rumora que fue Él mismo incluso quien lo creó. Pero a Él no se le atribuye la invención de los frascos de perfume, ni la de los cortaúñas, mucho menos la de las galerías de arte. Nadie ha creído nunca que haya sido Él quien les puso nombres de personas que habían cambiado sus nombres, ni que las haya llenado de gente pretenciosa y aburrida. Pero vaya que fue Dios, el mismo que le dijo a Abraham que matara a Goliat con una Harley Davidson, quien creó esas dos criaturas nada peculiares que paseaban aquella noche distraídamente por la sala de aquella exposición de arte moderno cerca de las 21.36 hrs. nunca mirándose a los ojos.
Ambos eran distintas especies de malas semillas. El de la voz apagada era él. Llevaba el nombre de un ángel, atendiendo también cuando se le llamaba Dany. Ella respondía al nombre de Hellen. Su nombre apenas le hacía justicia. Nadie sabrá jamás de que orfanato dantesco salió. Nadie estará el día que se rinda ante un hospital en un país tercermundista. Nadie que pueda pronunciar su nombre. Ella era el tipo de persona que acepta que está en una exposición de arte moderno, y cuando lo dice entrecomilla, quizá demasiado, únicamente por el deleite del subsidio de vino y la diversión que puede otorgar un montón de gente intentando ser minimalistamente interesante ante los particulares vacíos emocionales de una existencia en masa.
Él no lo dirá nunca. No esa noche cuando menos. No a menos que se bebiera todo el vino y su subconsciente se materializara en saliva dentro de su boca. ¿Qué hacía allí y dónde estaba Pavlov cuando más lo necesitaba?
Ambos sonriendo, se convencían de que era una pequeña coincidencia. La misma sed, la misma hora, el mismo maldito lugar.
-Me parece un tanto torcido.
-No recuerdo la última vez que algo no te pareció torcido.
-Hace dos años que no nos vemos Dany ¿Cómo te atreves?
-¿A qué?, disculpa.
-A hacer una aseveración de ese tipo.
-Eres una fatalista. Noé no dudaría en construir un arca si te viera caminando por ahí con una vaso de agua.
-Perdóname. Pero ERA una fatalista. La gente cambia.
-Tú no crees en el perdón. Y eres de la idea de que la gente no cambia, sólo se convierte más en lo que en realidad es.
-¿Qué eres tu?
-Un cuadro torcido ¿No te parece un poco torcido?
-Para ser sincera. Me parece un poco Dany.
-¿Un tanto torcido?
-Un Dany dije.
-Conservas el buen juicio.
-Es que no he cambiado.
-Podría ser peor.
El olor familiar de dos perros de la calle. De dos aves atravesadas por partículas de plomo. Carne quemándose. Tanto cielo. ¡Santo cielo! Tanto, pero tantísimo cielo. Las dos heridas tropezando una con otra. Ella admira la flexibilidad de una conciencia que se aferra a doblarse para no tirarse al suelo en una carcajada nada más de escuchar. El encuentro casual. ¿Qué lenguaje atrofiado inventó aquello? ¿Qué mente engañosa y mezquina?
El aire era denso. El ambiente también, no sólo pesado, hilarante, pretencioso e idiota. Si aquellos fueran otros tiempos, con las mismas canciones, menos vino, más carcajadas menos discretas, más caídas y más carcajadas después de las caídas. Más adolescencia y menos diplomacia. Si ellos fueran los que ya no son, pero entonces los que fueron no valdrían lo que hoy valen. Cuánto se les extraña, pero nadie quiere que regresen en realidad. Por eso nadie toma en serio las máquinas del tiempo. Nadie es tan idiota. Hay de hecho ingenuos que juran no recordar, como si no tomaran día tras jodido día las píldoras de los sueños por realizar, que se pasan con el agua sucia de sus recuerdos gratos e ingratos.
-...por último quiero agradecer a todos ustedes por estar aquí. Porque todo el trabajo que lleva cada una de estas obras no tendría valor de no ser por su finísimo gusto.- agradeció el artista e hizo una pequeña pausa para el vitoreo.
-Obras. No me quedo claro si son "de arte" o de plano “maestras".- dicho esto en voz baja ella sonrió y levantó su copa a manera de brindis.
Daniel se encogió de hombros vaciando su copa de un trago.
-Muchas gracias… de verdad. Ahora si me lo permiten y si no tienen ninguna pregunta declaro inaugurada esta exposición.
-Yo si disculpa ¿Te vas a callar algún día?- Ella creía murmurar, aunque en realidad no le importaba no hacerlo. El artista estaba por ahí haciendo el ridículo con alguna cosa de protocolo cuando Daniel y Hellen llegaron de vuelta a la barra.
-Entonces ¿Vas a regresar al lugar de donde saliste?
-¿A dónde?
-¿Cómo voy yo a saberlo? No te he visto en tanto tiempo. Y el útero de tu madre no es una opción.
-Pero el de la tuya si.
-Nunca dejarás de ser un imbécil.
-Uno muy apuesto.
-Uno muy imbécil.
-Que raro. Siempre creí que era apuesto.
-Pues apuesto a que no.
-Nunca dejarás de no ser graciosa.
-Ya verás.
-¿Y tu novio?
-Muerto.
-¿Muerto? ¿Qué tan muerto?
-Muerto como tu sentido del humor.
-Vaya. Entiendo la metáfora. Solo tienes novio cuando estás muy ebria.
-O cuando necesito uno para llevar a la cama a alguna adolescente borracha.
-Lesbiana.
Ella acabó con su trago de un solo movimiento y apenas había soltado la copa vacía cuando ya le estaba explicando al hombre de la barra que había que llenarla más, sólo un poco más, ella diría cuándo había que parar.
-¿No crees que vas demasiado aprisa?
-No me gusta perder mi tiempo.
-Siendo así ¿Por qué no te amarras un colchón a la espalda?
-Mi colchón tiene pulgas.
-¿Por tu gato? ¿Cómo está tu gato?
-Muerto ¿Vas a preguntar qué tan muerto?
-Ya no. Ahora sólo diré que sí.
-Muerto como mi sentido del amor.
-Poético. ¿Lo puedo poner en una servilleta, ponerle un marco y venderlo?
-Puedes escribirlo en un cuadrito de papel higiénico y limpiarte el trasero con él.
-¿En una hojita parroquial?
-¿Te limpias el trasero con una hojita parroquial? ¡Por Dios Santo¡
-Tu no crees en Dios y nunca te ha gustado la lucha libre.
-Y pensar que yo te hacía muerto.
-¿Hablas en serio?
-Hablaba con tu sentido del humor.
"cause you can never really tell when somebody wants something you want too"
-Te digo que este vino no sabe a nada.
-No me lo habías dicho.
-Te digo que este vino no sabe a nada. ¿Feliz?
-Feliz. Yo no quiero ser feliz. Ni tú tampoco.
-Tú no sabes nada. Aún así quiero escuchar eso.
-Compra mi audiolibro, entonces.
-¿Tienes un audiolibro?
-¿Tienes problemas de sordera?
-No lo sabía.
-No me extraña. Porque no tengo un audiolibro.
-Ya sabía.
-No era difícil.
-No. Me refiero, ya sé que tú no quieres ser feliz.
-A ¿si? ¿Cómo lo sabes Tyler?
-Te fuiste. Yo lo intenté.
-De que hablas exactamente.
-Quise hacerte feliz. Podrías ser feliz conmigo. Tú preferiste no.
" don't think of what we can't be,
i know what you need and you know that you like it
the name you were born with your soul on your sleeve
let me believe in something"
Ella quitó su mano suavemente de la parte de atrás de la cabeza de él. Sus labios se despegaron dejando un hilo de alcohol. Las babas de mil doscientos ángeles se condensaron en los ojos de él. El humo de ochocientos cuchillos de cocina se deslizó de entre los dedos de ella. La galería hacía rato se había vaciado. Ninguno de ellos recordaba haber caminado hasta la calle. Ninguno recordaba haber robado la botella de la que bebían. Primero ella, sujetándola del cuello. Después él, pensando en los labios antecesores. El humo. La llovizna. Sus ojos unos dentro de otros. La casualidad encausada. Dios. La hojita parroquial. La música que viene ahora del interior de cada uno. Aquel beso sinrazón.
-¿Sabes?
-¿Qué cosa exactamente?
-Ya no te amo.
-Lo se.
-¿Y tu?
-Yo si. Pero debe ser carga de consciencia.
-Se que quiero amanecer un día viejo y a tu lado. Pero no querer envejecer contigo. Eso no es amor.
-Nunca debí dejarte ir.
-Nunca debí mentir.
-Quizá si hubiera preguntado
-Ya es tarde.
-No te estoy pidiendo disculpas
-Hablaba de la hora.
-¿Qué hora es? Lo lamento. ¿Vienes?
-Supongo que no. Ya no más.
-Echaré insecticida.
-Podría amanecer muerto.
-O podrías no.
-Largo, estás ebria.
-Tu también.
-Mala suerte y mala idea son cosas distintas.
-Sea como sea, nos volveremos a ver.
-Eso sería mala suerte.
-La próxima vez te mato.
-Espero estar dormido la próxima vez.
Ya estaban demasiado lejos para escuchar. Demasiado ciegos para mirar. Demasiado ebrios para caminar. Demasiado amor para ser verdad.
"you breathe in slowly
and let you hold me
i loved you so many times
when you were next to me
you weren't here in the place
i wanted you to see."
-¿Sabes? Ya no más.
9.27.2011
Bermúdez
Jugamos hasta que el sol se montara sobre nuestras cabezas. Se comio nuestras sombras y se las pasó con nuestro sudor.
Los torpes niños que dabamos tumbos sobre aquel campo eramos todos debil e iracundos, ingenuos. De cuando en cuando dos o mas de esos cuerpos se precipitaban los unos contra los otros, como se suponía, yo suponía, debía suceder. De otra manera ¿que sentido tenían los equipos?
Allá en el fondo se levantaba un muro bajo la portería. Un niño gigante. Un molino. Nadie quería dar tumbos con él. Sin embargo no todos los perros tienen su día. Ayala me había dicho por la mañana cuando ibamos en el camión rumbo al campo "He descubierto que solo tengo pesadillas cuando duermo con mi esposa. Son las noche que duermo sobrio." Ahora su esposa lo sacaba en brazos despues de haber sufrido un impacto contra aquel arquero rabioso y energico. Lo vi salir en sus brazos con esa sonrisa idiota que siempre se cargaba cuando aquella salamandra andaba alrededor. Al pobre no le gustaba pelear y no se decir si es porque no era bueno peleando, o no era bueno peleando porque no le gustaba pelear.
El sacrificio de Ayala había dejado como herencia un tiro libre que Ro se ofreció a ejecutar. Todos querían ejecutar. Siempre. Todos. No yo, a mi lo que me gustaba era correr, además que desde siempre he evitado las responsabilidades. Aquella porción de aire encerrada en el esférico salio disparada violenta y sin dirección. Como quinceañera.
Había visto a Ro patear muchas cosas con sus patas huesudas, blandengues. Lo había visto patear otros niños por ejemplo, lo veía patear sus propios niños, veía a su esposa verlo patear sus propios niños, su esposa me había visto a mi verlo. Nunca lo había visto anotar un gol. Ese día tampoco lo vería. El balón se voló la barda enrejada de aquella prisión. Me pregunté si Ro podía dormir cuando dormía con su esposa. Sobrio. Diario.
El arquero, aquel espelusnante universo de carne y pelos había en un moviemiento librado la barda y el balón regresaba a nosotros de una patada para reanudar el juego. Yo lo observé de puntas del otro lado. Para cuando regresó no pude ver mas. Su espalda estaba echa un desastre. Un desastre capaz de hacer que me echara a llorar. Su carne estaba toda echa un puré de colores. Él no se había dado cuenta. Su bravura y su estupidés se lo habían evitado. Su lomo era parecido a una gelatina de leche de esas que llevan frutas dentro. En trozos. Había sido acerradó en tres grandes partes por cuchillas sin filo, de dientes gordos, sin dirección. Pimientos rojos, amarillos y verdes se doblaban entre el luquido blanco que se le escurría por la rasguñada gelatina. Miré a mi alrededor. Nadie estaba viendo lo que yo. Saliba caliente me llenó el hocico. Ayala besaba apasionadamente a su esposa. "¿Algun vez has vomitado de hambre?" me había preguntado alguna vez. Esa mañana desperté bañado en mi propio vomito
9.08.2011
9.04.2011
Maquina de Fax
En la mano izquierda llevaba un jugo de verduras, en la otra se extendía un hilo de humo hasta desvanecerse entre las gotas pequeñas, perseverantes y estúpidas, como adolescentes, como lo hace cualquier ilusión o cualquier salario de repartidor de periodicos. No daba tumbos ni iba haciendo escandalo alguno, solo era torpe intentando evitar el agua estancada en el suelo, y fallaba cada vez. Al sorprenderse ya mojado parecía no importarle. Parecía divertile un poco incluso. Era aquello una especie de danza. La danza del idiota. Algunos autos se detenían, y en mas de una ocasión le levantaban las luces o tocaban el claxón, a él parecía importarle un maldito pepino. Los pepinos parecían no importarle nada.
Cuando estuvo debajo del farol pude verlo bien por fin, era un niño. Un niño torpe y perdido. Aquellos tennis le quedaban grandes como el mundo mismo, como sus ilusiones y sus buenas intenciones a las que algún día renunciaría, como a cualquier empleo o a cualquier amorío de secundaría pública. Su cabello y su traje lo hacían parecer despreocupado; su danza tomó cadencia. Su paso era firme y decidido, daba la impresión de que nada lo haría flaquear. Grandes trajos salían de su lata de jugo. Largas caladas en la boca del cigarro. Largos eran sus pasos mojados sobre el asfalto idiota. Lo mismo daba que le vieran o no, era él quien parecía estar buscando algo entre los charcos, como si tuviera que recoger los pedazos de algún estupido jugete roto. Un juguete no muy caro para un niño que no sabía bailar o darse a entender siquiera.
Ya de espaldas por fin el niño volvio a ser un hombre, con su cabello mal cortado, mal peinado y mal oliente. Su cigarro que era cenizas ahora, cenizas todas por ningun lado, como la pesadilla que perseguía, como su mala cara o el esbozo de temor o confidencia que quería aparentar. Ridiculo y decadente siguio caminando, la gente camino de misa le miraba con extrañesa, una extrañesa empapada de burla, como un elote embarrado con crema diluida en leche que se vende en bolsa. Era Satanas. Era un ángel. Era Paul McCatney o Robert Ford. Era yo el que seguía caminando cmino al cajero automatico donde saque un billete que de un lado tenía escrito "You think your rich now" y por el otro "Miracles of Times" con diferente tipografía, con tinta indeleble. No pude usar el maldito dinero y regrese a casa con una mano en la bolsa pensando que si alguien mas volvia a intentar joderme le mataría con aquella lata de jugo como si fuera un maquina de fax.
9.02.2011
6.16.2011
6.14.2011
Fucked up People
ustedes son los enfermos que les divirte vernos.
2.07.2011
2.01.2011
俳句
Luego, en un impulso, se arroja detrás.
Luz blanca en la noche
Caigo hacia el sol
