12.11.2012

Y trazo el fantasma de tus huesos con mi mano temblorosa

Mi abuelo murio,
hace días ya,
lo acostaron sobre la nieve fría,
yo seguí aqui,
sin moverme,
sin gritar,
como él,
nada que ofrecer,
nada que pelear,
sin llamar a nadie,
ni nadie que llamara de regreso,
Dios me perdone,
ese Dios que apenas conozco,
como apenas conocí a mi abuelo,
como mi abuelo me enseñó.

Por fin murio mi abuelo,
el único que conocí,
padre de mi padre,
el único que conocía,
por fin murio,
lento,
como va la noche,
no tuvo bien en esperarme,
sin darme tiempo,
yo ocupado,
¿no ves que estoy ocupado?
¿no ves tú que estas casi ciego?
y lejos,
y lento como va la noche,
tan lenta va.

Yo con tantas cosas maldita sea,
y el abuelo muriendo,
¿donde quedo yo?
lo importante,
¿donde quedo que no te das cuenta?
con todos los papeles finales,
la casa nueva,
y como siempre,
todo el vino que tomar,
reclamame el vino que tomar,
tu que estas lejos,
que qué te importa,
que estas muerto,
¿no te das cuenta que estas muerto?
sermoneame una y otra,
y otra,
y otra
maldita
vez,
como si te importara,
como si existieras,
como la noche,
que lenta va.

Toso,
y luego juro,
sin tiempo de estar triste,
sin tiempo de escribirte,
con la cabeza ardiendo,
ojo por ojo,
porque no puedo darte el lujo de estar triste,
porque aqui a nadie le importa si no es a mi madre,
porque aqui lo que importa es la verdad,
estúpida,
y el miedo a morir,
y el dolor al orinar,
y las pruebas,
y luego toso,
como un pájaro
o un trailer en las calles diminutas,
o los asientos cuando crujen,
como huesos en crematorio,
diente por diente,
misericordia,
noche,
como lenta va.

Se celebra la misa,
yo con los dientes en el suelo,
en casa,
frío de resaca,
ausente,
como él,
en casa,
abrir los ojos hasta que sea de noche,
que lenta va,
María viuda de Leyva,
espera que le ayude a cruzar la calle,
sin recordar cuantos años tenía el pobre,
o mi nombre siquiera,
el ruido de la luz entrando por la ventana,
cepillandose los cabellos por docenas,
yo ocupado,
babeando,
como siempre,
y el vientre acostumbrandose,
corriendo fuera de mis dedos,
gastandome los abuelos
sin temor a quedarme sin ellos,
para estar triste cuando mueran,
misericordia.

Queda ahora solo ya,
mi abuela,
su esposa,
no se miran en años,
no se volveran a mirar,
no se miraba ni con mi padre,
mi abuelo,
porque mi padre no tenía el dinero,
porque mi abuelo no le avisaba cuando regresaba a la ciudad,
de noche,
lenta como va,
mi abuela,
que esta lejos,
emberrinchada,
como la noche,
lenta,
como la torpe dicción,
emberrinchada,
suplicante de misericordia,
harta de egoismo,
inevitable,
como la noche,
misericordia,
querida,
caminar en mis botas,
vestir estas ropas,
despues desvestirlas,
querida,
querida,
adios,
que lenta va la noche.

Debí haber estado ciego,
que tampoco ví,
a mi abuelo que murio tres días antes que yo naciera,
a mi otro abuelo que murio tres días antes que hoy,
tres solitarios días,
tres solitarias noches,
o en años a ninguno de los padres de mis padres,
pero tengo todavía una oportunidad,
Trinidad,
que tenga el tiempo de sentirme triste,
de escribirte como es debido,
y si de algo se,
es de deudas,
y de física,
y de lugares para comprar vino barato,
Dios en su soledad sabe,
solo,
Dios,
sabe,
qué más quisiera yo,
querida,
que más quisiera yo,
padre,
que más quisiera yo,
madre,
tan lenta va la noche,
y qué más quisiera yo.





Deanna



Reading is one form to escape. Running for your life is another.

-Lemony Snicket

12.05.2012

El ABZ del amor



Orina en la nieve. 
Apóstrofe.
Ultimamente resulta deprimente hablar contigo.
Seguro soy yo.

11.26.2012

Robar como un artista




Eran los primeros días de octubre, o debían serlo. Era algún momento en el futuro. Una cafetería de moda donde los jovenes se sientan en silencio a pretender alguna cosa. La musica era algo triste, o debía serlo. Tras la barra un joven de rasgos muy finos me miraba como si me hubiera estado esperando, al parecer yo había estado ahí antes. Tras él en forma de un afiché, la receta para el pavo de Marilyn Monroe escrita con su puño y letra, en una hoja con el encabezado "City Title Insurance Company". El joven me extendió una taza de café a 120° F. Debía haber estado ahí antes.

En un estante junto a la barra se apilaban libretas. En ese momento me dí cuenta que yo estaba ahí por una libreta. Dí un sorbo a mi café y observé libretas. Eran todas iguales, como las que yo buscaba, pasta negra, hojas lisas. No toqué una sola, las repasaba con la mirada una y otra vez. Cuando volví a tomar del café el joven de la barra me extendía una muy particular. Era una libreta horrenda, demasiado pequeña, con un espiral de plástico muy barato, la pasta de cartón del frente era blanca y tenía dibujados dos gatos, parecía un dibujo muy viejo. La abrí mientras me rellenaban mi taza de café. Al mirar las "Q" mayúsculas fui capaz de identificar la caligrafía, y la mano que las había concebido, o así debía serlo. Leí el mensaje y me sonreí. Quise pagar por la libreta pero me dijeron que ya no era necesario.

Caminé entonces con la libreta en la mano hasta llegar a otro aparador que estaba lleno de postales con paisajes y mensajes en ellos, como una especie de juego. Me aburrí un tiempo viendolos todos. Había historías de gente llorando en el fondo de los mensajes, y todos me hacían sentir que eran mi culpa. Era gente que conocía. Gente que quería. Que yo había hecho llorar. En algunas montañas se escondían gritos, en los ríos los golpes, en las hojas azotes de puertas, en la lejanía rasguños y conversaciones entre nubes. Era la imagen de la decepción y la alegría, la linea delgada que los divide. En ninguna odio. Entre postal y postal se sentía el brinco y la desesperación de cuando te despiertas de un mal sueño, y has estado soñando por mas de doce horas. El pavor de que todo sea verdad. Sentí ganas de vomitar.

Volví a leer el mensaje y me repetí en mi cabeza palabras que no conocía para recordarme que todo era un invento. Guarde la libreta en mi bolsillo sin cerrarla. Fuí hasta la barra, tome una libreta nueva. Era una libreta horrenda. Con la pluma de la barra escribí: "Querido tercer presidente de los estados unidos de América" Pagué. Pedí una última taza de café que dejé intacta en la barra. Dí media vuelta y salí por la puerta principal dejando atras el afiche de Marilyn Monroe, lo miré por ultima vez. "Guisantes. Frescos."

10.29.2012

What Love Is





To control the monster, 

the monster of God, 

created a monster. 

10.23.2012

III. Grief Point




-¿Te acuerdas de Helga?.-
-¿Helga, Helga?.- contestó ella desde el baño.
-Ajhá.- asintió él con un ruido.
-Si.- rió -forever friendzoned.-
-Forever friendzoned.- repitió él en su cabeza. Pero no dijo nada.

Si tan solo no hubiera deseado tanto. En su cabeza estúpida. Por tanto tiempo. Quizá entonces hubiera sabido cómo actuar. Habían pasado mas de trescientas sesenta y cinco eternidades hasta entonces, y mil etceteras. Mirarla así, sin la presión social, sin el ruido estúpido de las calles, sin la maldita sobriedad. Llevaba aún las rodillas lastimadas, como era su costumbre, para tener algo de que quejarse. Llvaba las marcas del mareo en los dobleces de su piel. Y el sonido guardado de los pasos en el rechinar de la madera entre sus pechos. Oliver destapó de un movimiento la tapa de la coladera. Al mirarla, recordó que se habían gastado la noche hablando de lo hermoso entre la muerte.

-Yo estaba equivocado.- dijo él- Equivocado, equivocado, equivocado. Una mala lectura de la situación.
-¿Cual sería una buena lectura?- ella preguntó.
-La lectura correcta es que no logro entenderlo. En lo absoluto.-
-Canastas de día de campo, llenadas con sangre.-

II. Amarilla




Leerte hasta que te duermas.
Tu recostada me escuches.
Decirte el opio en las nubes.
Te sientas mejor.
Ó olvides.
La antigua mierda.
La presente mierda.
Ó olvides,
cuando menos lo mal que te sientes.
Te quedes dormida con mi torpe opio en las nubes.
Que no es mas mio que de dientes para afuera.
Hasta volverte un gato,
musica,
un gato,
un niño,
amarilla,
un pescador,
su alma.
Que vayas a encontrarme al centro comercial,
entre el humo.
Encontrar la cura.
Que estes bien.
Huir al norte.
Prometer.
Intentar nada.
Te sientas mejor.
Mientras te digo el opio en las nubes.

I: Siberia



-Debo irme a duchar, beber, drogarme y dormir, para mañana regresar al infierno.-
-Que es la vida.- respondió ella.
-Sin ti.-pensó él. Pero dijo nada en absoluto. Ella ya había colgado.

Su vida, por mas insignificante que parezca, era la unica que tenía, la más importante, la unica que alcanzaba a recordar. Un palacio digital.

Al día siguiente no logró levantarse. Se reportó enfermo. Sus superiores en la oficina no le creyeron por supuesto. Lograron disimularlo lo mejor que les fue posible. Dedicó el día entero a limpiar su casa, metiendo en cajas las cosas de su gato muerto. Se cortó todo el cabello. Quería parecer lo que parece la gente cuando la gente misma, la ellos mismos se ve, afeitado y con el cabello corto: una buena persona. Ser tratado así. Sentirse así.

Ya en el salón de clases no consigió sino aburrirse frente al gordo profesor que no paraba con las historias de la tercera internacional y Adolfo Sanchez Vazques, a quien siempre había considerado un completo imbecil, por no decir un pendejo.

-Tengo miedo. Mucho.- dijo él.
-Yo también- dijo ella, -miedo de irme a dormir.-
-Sin ti.- añadió él en su mente. Pero no dijo nada. Ella hacía tiempo que ya no estaba en ningún lado.

9.18.2012

Amasiato

Dije que sería tu amante,
tu te reiste de lo que dije,
entonces me contaron entre los muertos.

No so yo quien ama,
es el amor que me escoge a mi.

Y cuando el hambre por tu tacto,
se levante de entre el hambre,
susurras "has amado demasiado,
dejame ahora ser el amante"


9.12.2012

9.05.2012

Pánico ante la posibilidad de lo inevitable





Cada segundo que pasa esta me acerca al inevitable momento de tener que salir a comprar pantalones.





8.22.2012

Edredón

Me gusta estar desnudo,
y a solas,
en mi cama.

Fumando.

Me gustas tu desnuda,
y en mi cama,
a solas.

Fumando.

Te imagino a veces,
entre las madejas de humo frente a tu rostro,
entre los rostros de humo,
frente a la madeja que vistes como rostro.

No me gusta cuando callas,
porque estas como ausente.

Me gusta cuando gritas.

Porque estas como ausente.

Me gustan esos besos largos.

Porque estas como ausente.

Me gusta la luz encendida,
colandose entre tus piernas,
entre tus bellos,
como colosos,
como titanes,
entre el sonido de los hielos,
golpeandose unos contra unos,
contra el vaso,
contra mi,
porque estas como ausente.

Me gusta recordar tu edredón,
con su olor a lluvia,
con su olor a charco,
con su olor a amarillo,
tan fresco él,
imaginado,
fresco como dientes sin lavar,
como pasillo de hospital,
me gusta ver tu silencios con sus ecos,
y pensar que nada de esto esta pasando.

Me gusta estar desnudo,
y en tu cama,
a solas.

Y pensar que nada de esto esta pasando,

Fumando,

8.06.2012

Lovable Susan




by Wendy MacNaughton- Vía Brainpickings

7.25.2012

Acersecomic


 
Se metió, rojo, en su coche, rojo, con sus ojos, rojos, sus pensamientos, doliendole las piernas rotas. La lluvia se hacia lugar entre los dibujos oscuros del cielo, y él, como un perro, lo sabía. Metio uno por uno los libros que tenía en el suelo con el pretexto de venderlos. Sus libros rojos. Un par de pinturas y cosas que yo le había regalado. Dentro del coche donde vivía, las cobijas y almohadas sucias se disponian a recibirlo tiesas, inhundadas de sabe cuanta cosa que solo ellas conocen y se empeñan en olvidar. Yo no se nada, yo no recuerdo nada, soy una cobija, juro por Dios que esta en la gran cobija celeste, que soy solo una cobija. Dios cobija, en la gran cobija celeste le respondio Sabes que eres una sucia. Mirate nada más, maldita sea. El viejo seguía metiendo cosas inútiles en el coche cuando me vio caminando por el medio de la calle. -Ese gallo. Arqueó las cejas bajo su cachucha roja.  -Buenas noches. Respondí. -¿Vienes de la farmacia?-No. Venía de la farmacia. -Mmmh. Movió la cabeza de arriba a abajo, torpe. -¿Quieres un cigarro? -No. Quería un cigarro bien cabrón. -Mmmh.

Seguí caminando como si alguien me hubiera robado los zapatos en la esquina, unos zapatos que no me gustaban. Ví las luces de los frenos de un coche encenderse en la esquina, a través de ella las gotas débiles se empezaban a empujar unas con otras. -¿Que quieres entonces? insistió el viejo ya a punto de meterse al coche donde vivía. -Quiero saber donde cagas. Dije sin detenerme. ¡Mirame! comenzaba a gritarme mietnras me alejaba -¿Quien te corta el cabello? insistí, ni si quier él sabe el respeto que siento por su estupida persona. -Se perfectamente a donde vas. Gritó -¡Yo también! -Dame un trago de tu vino. Si tan solo por ahí hubiera empezado, tantos años y no saber pedir un vino sin cortesía ¿Que ha hecho de su vida ese hombre? Bien hubieramos podido llegar a un acuerdo él y yo, sí, un cigarro por un trago, vale. Pero el no tiene cigarros, lo conozco, le he visto antes ese truco. Nadie nos va a encontrar aqui, no a él, no a mi.

Entré en mi departamento donde el suelo es la mitad rojo en pequeños cuadros mezclados con blanco perfectamente acomodadas. Puse a tocar Valentín Azul a través de las bocinas. Me serví un trago del vino barato, rojo. Me aclaré la garganta, rota. Miré por la ventana sin cortinas, la lluvia caer estúpida, casi afortunada. Alla abajo, fuera de la tienda de pinturas, mirandome, el vago encendía un cigarrillo bajo un techo, entre dos botes de basura. Sonreía bajo el letrero rojo. En sus labios mordidos, rojo, el tabaco ardía, rojo, hacía juego con sus nuevo par de zapatos, rojos, y las manchas de sus manos rotas.

7.24.2012

Mujer



Cuando haya levantado el infierno,
vas a saberlo.

7.18.2012

Uncle Willie



Dear Gianfranco:

Just after I finished writing you and was putting the letter in the envelope Mary came down from the Torre and said, ‘Something terrible has happened to Willie.’ I went out and found Willie with both his right legs broken: one at the hip, the other below the knee. A car must have run over him or somebody hit him with a club. He had come all the way home on the two feet of one side. It was a multiple compound fracture with much dirt in the wound and fragments protruding. But he purred and seemed sure that I could fix it.

I had René get a bowl of milk for him and René held him and caressed him and Willie was drinking the milk while I shot him through the head. I don’t think he could have suffered and the nerves had been crushed so his legs had not begun to really hurt. Monstruo wished to shoot him for me, but I could not delegate the responsibility or leave a chance of Will knowing anybody was killing him…

Have had to shoot people but never anyone I knew and loved for eleven years. Nor anyone that purred with two broken legs.

E. Hemingway
Febrero 23, 1953.
Tras el atropellamiento de su gato Uncle Willie.


7.13.2012

Tus uñas

Estas manos que no son mías,
que son yo,
que se rascan estos dientes que no son mios,
que son yo,
de este odio que no es mio,
que soy yo.

Porqué he olvidado este idioma que no es mio,
que me fue dado,
que soy yo,
bajo esta tradición  idiota que no es mia,
que me fue dada,
que soy yo,
estos pasos de baile que no son mios,
que los robe de un programa de televisión,
de los ochentas,
incorrectamente,
como mis mejores lineas,
como estos tragos,
que no son mios,
que soy yo. 

7.11.2012

Yonderly




Sofía se arrastra por la cama de Antonio hasta encontrar su lugar. Recuerda que no ha visto tiempos mejores, y que jamás se ha puesto tan triste como entonces. Nada mas de mirarlo da tristeza el pobre. Recuerda, por ejemplo, cuando le salvo de las fauces de los lobos entre la nieve con solo sus manos desnudas. O cuando tuvo que lamerle la herida en el vientre por días solo para sacarle las tripas y extraer el veneno. ¿Cual veneno? ¿De que estas hablando? dice Sofía, eres un imbécil Antonio, todo el mundo lo cree. Todo el mundo lo sabe, empezando por ti. Sofía no ha aprendido a hablar pero el día que lo haga Antonio se las va a ver muy negras, casi tan negras como Sofía. Se corta el cabello ella, porque así ha visto a Antonio hacer esta tarde, con unas tijeras sin filo, sin gracia, torpe, desnudo, maloliente. ¿A donde vas con todo esto? Esta es tu cama- le dice Sofía -hay muchas como esta, pero esta es tuya, porque la robaste, como a mi, como todo lo que tienes que es casi nada.- Sofía bosteza. Es tarde ya Antonio, y no deberias fatar al trabajo de nuevo. A Antonio le gusta que Sofía le llame Antonio. Sofía no ha aprendido a hablar. No hace sino resignarse, apachurrando sus memorias de muerte hasta que estallen. El aire se cuela por la ventana. La lluvia comienza a caer idiota, como el viento. Es un milagro que podamos alimentarnos. Dará una vuelta más la misma pieza musical, Sofía esta harta incluso cuando Antonio usa sus audifonos. Sofía sonrie cuando Antonio les llama cabezófonos. En el reloj de Sofía es tarde y blanco y negro. Antonio no lleva reloj e insiste en que Sofía duerma con la promesa de que Antonio va a cambiar -para mejor Sofía- le dice -para mejor.- Ya te has burlado de cosas más increibles, que mas da, ya te has burlado de todo.

No deberías llamar a las cosas por tus nombres. Juras. No se que son las personas si no cosas. Juro yo.